Italia es un país que enamora a cada viajero con su historia milenaria, su arte incomparable, su exquisita gastronomía y sus paisajes de ensueño. Desde las antiguas ruinas de Roma hasta los románticos canales de Venecia, pasando por las colinas de Toscana y las impresionantes costas de Amalfi y Cerdeña, este destino ofrece una variedad infinita de experiencias para descubrir. Cada rincón guarda un pedazo de historia, una obra maestra o un plato tradicional que convierte cada visita en un viaje inolvidable.
Recorrer Italia es sumergirse en una mezcla perfecta de tradición y modernidad. Puedes admirar la grandeza del Coliseo, perderte en los coloridos pueblos de Cinque Terre, degustar una auténtica pizza napolitana o maravillarte con los paisajes alpinos de los Dolomitas. En este artículo, te llevaremos a descubrir lo mejor que ver en Italia, desde sus ciudades más icónicas hasta sus rincones más curiosos, para que planifiques un viaje perfecto y lleno de momentos memorables.
Qué ver en Italia
La casa y el balcón de Romeo y Julieta
El Panteón de Agripa en Roma
Donde está enterrado Miguel Ángel
El David de Miguel Ángel
¿Dónde está Italia?
Italia se encuentra en el sur de Europa, en la península itálica, extendiéndose desde los Alpes en el norte hasta el mar Mediterráneo en el sur. Limita al noroeste con Francia, al norte con Suiza y Austria, y al noreste con Eslovenia. Dentro de su territorio también se encuentran los microestados de San Marino y la Ciudad del Vaticano, ambos completamente rodeados por Italia.
El país tiene una superficie de aproximadamente 301.340 km², lo que lo convierte en uno de los países medianos de Europa en términos de extensión. Su geografía es variada: el norte está dominado por los Alpes, con picos como el Mont Blanc (4.810 metros, compartido con Francia) y los Dolomitas; el centro y sur están atravesados por los Apeninos, una cadena montañosa que recorre el país longitudinalmente; mientras que la costa ofrece paisajes como la Riviera Italiana, la Costa Amalfitana y las playas de Sicilia y Cerdeña.
Clima
Italia tiene tres principales zonas climáticas:
- Clima alpino en el norte, con inviernos fríos y veranos frescos en regiones como los Alpes y Dolomitas.
- Clima continental húmedo en el centro-norte, con estaciones marcadas y temperaturas más moderadas en ciudades como Milán, Bolonia y Florencia.
- Clima mediterráneo en el sur y las islas, caracterizado por inviernos suaves y veranos calurosos en regiones como Roma, Nápoles, Sicilia y Cerdeña. Aunque en las zonas montañosas de las islas el clima puede ser más frío y con mayores precipitaciones.
Cómo llegar a Italia
Italia es un país bien conectado con el resto de Europa y el mundo, gracias a su red de aeropuertos, carreteras, trenes y puertos.
- En avión: Italia cuenta con varios aeropuertos internacionales, siendo los más importantes el Aeropuerto de Roma-Fiumicino (Leonardo da Vinci), el Aeropuerto de Milán-Malpensa, el Aeropuerto de Venecia-Marco Polo y el Aeropuerto de Nápoles-Capodichino. Existen conexiones directas con América, Asia, África y otros destinos europeos.
- Por carretera: Italia está conectada a sus países vecinos mediante autopistas y carreteras principales. Desde Francia, se puede entrar a través del Túnel del Mont Blanc o el Túnel de Frejus. Desde Suiza, las rutas pasan por el Gran San Bernardo o el Simplon Pass. Desde Austria, la autopista del Brennero es la vía más utilizada, mientras que desde Eslovenia, las conexiones se dan a través de Trieste.
- En tren: La red ferroviaria italiana está integrada con la de Europa. Hay trenes de alta velocidad que conectan con París, Múnich, Zúrich. Hay tren nocturno a Viena, un tren convencional a Liubliana (Eslovenia) y trenes directos de Italia a Fráncfort.
- En barco: Italia tiene varios puertos importantes. Desde España y Francia, hay ferris que conectan con Génova, Civitavecchia y Livorno. Desde Córcega, en Francia, también hay ferris hacia puertos italianos como Savona, Génova y Livorno. Además hay rutas marítimas desde Grecia y los Balcanes a través de puertos como Bari y Brindisi, y desde el norte de África con conexiones a Sicilia y Cerdeña.
Formación de Italia como país
Italia, tal como la conocemos hoy, es un país relativamente joven en términos de unificación. Hasta el siglo XIX, la península estaba dividida en múltiples estados, incluyendo el Reino de Cerdeña, el Reino de las Dos Sicilias, los Estados Pontificios y la República de Venecia, entre otros.
El proceso de unificación italiana, conocido como el Risorgimento, comenzó en la primera mitad del siglo XIX y fue liderado por figuras clave como Giuseppe Garibaldi, Camillo Benso di Cavour y Giuseppe Mazzini. En 1861, se proclamó el Reino de Italia con Víctor Manuel II como su primer rey. Sin embargo, la unificación no estaba completa, ya que Roma seguía bajo control del Papa y Venecia aún pertenecía al Imperio Austriaco.
En 1866, tras la Tercera Guerra de Independencia Italiana y un plebiscito, Italia anexó Venecia, que hasta entonces pertenecía al Imperio Austriaco. Y finalmente en 1870, Roma fue anexada, convirtiéndose en la capital del país. Posteriormente, en el siglo XX, Italia participó en las Guerras Mundiales, y en 1946, tras un referéndum, la monarquía fue abolida y se estableció la República Italiana.
A lo largo de su historia, Italia también ha mantenido posesiones coloniales en África y el Mediterráneo, aunque tras la Segunda Guerra Mundial perdió sus territorios en Libia, Eritrea y Somalia. Desde entonces, se ha consolidado como una potencia europea, miembro fundador de la Unión Europea y de organismos internacionales como la OTAN y la ONU.
Principales ciudades turísticas de Italia
Italia es un país rico en historia, arte y cultura, con ciudades emblemáticas que atraen a millones de visitantes cada año. Roma, la capital, es un museo al aire libre con monumentos como el Coliseo, el Panteón de Agripa y la Fontana di Trevi. Florencia, cuna del Renacimiento, alberga la Galería Uffizi, el Duomo de Santa María del Fiore y el Ponte Vecchio. Venecia, con sus canales y góndolas, ofrece experiencias únicas en la Plaza de San Marcos y el Puente de Rialto. Milán, conocida por la moda y el diseño, destaca por la Catedral de Milán, la Galería Vittorio Emanuele II (famosa e histórica galería comercial) y el teatro La Scala.
En el sur, Nápoles combina historia y gastronomía, siendo la cuna de la pizza napolitana y la puerta de entrada a Pompeya y la Costa Amalfitana. Pisa es famosa por su Torre inclinada, mientras que Bolonia, con su universidad medieval, se distingue por su excelente comida. Turín, sede de los Juegos Olímpicos de Invierno, es famosa por su arquitectura barroca y el Museo Egipcio. Verona, ciudad de Romeo y Julieta, cuenta con un anfiteatro romano que aún alberga óperas. Finalmente, Génova, puerto histórico, sorprende con su acuario y su casco antiguo lleno de historia.
Patrimonios de la Humanidad en Italia
Italia es el país con más sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, reflejando su riqueza histórica y cultural. Entre los más emblemáticos se encuentra Pompeya, la antigua ciudad romana sepultada por la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., y Cinque Terre, cinco coloridos pueblos costeros con vistas espectaculares al mar. San Gimignano, con sus torres medievales, representa un ejemplo perfecto de ciudad feudal bien conservada. En Sicilia en Agrigento, el Valle de los Templos de la antigua ciudad griega de Akragas (la más bella ciudad entre los mortales) deslumbra con sus impresionantes ruinas de la Antigua Grecia, mientras que Matera, con sus famosas Sassi (casas cueva), es un ejemplo único de asentamiento troglodita.
En el norte, la arquitectura renacentista de Florencia es un testimonio del genio de artistas como Miguel Ángel y Leonardo da Vinci. Venecia, con su histórica red de canales, es otro sitio protegido por la UNESCO, al igual que el centro histórico de Roma, que incluye el Foro Romano, el Panteón (con la tumba de Rafael Sanzio) y la Ciudad del Vaticano. También destacan los frescos de Giotto en la Capilla Scrovegni en Padua (una obra maestra del arte medieval), la catedral de Milán, y los Dolomitas, reconocidos tanto por su belleza natural como por su importancia geológica.
Maravillas naturales italianas
Italia no solo es famosa por su patrimonio histórico y artístico, sino también por sus impresionantes paisajes naturales. Los Alpes italianos y las Dolomitas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, son destinos ideales para los amantes del esquí, el senderismo y la escalada. En el norte del país, los lagos italianos, como el Lago de Como, el Lago de Garda, el Lago d’Iseo y el Lago Maggiore, ofrecen paisajes de ensueño rodeados de montañas, perfectos para una escapada romántica o una estancia en villas de lujo.
En el sur, la Costa Amalfitana deslumbra con sus acantilados, pueblos coloridos como Positano y vistas al mar Tirreno. Sicilia y Cerdeña cuentan con playas paradisíacas y parques naturales como el Parque del Etna, hogar del volcán activo más grande de Europa con más de 3300m de altura (la altura varía debido a las contínuas erupciones). Otros espacios protegidos incluyen el Parque Nacional del Gran Paradiso (el primero de Italia), ideal para observar fauna alpina, y el Parque Nacional de las Cinque Terre, que combina belleza natural con historia y cultura.
El Gran Sasso d’Italia es el macizo montañoso más elevado de los Apeninos centrales, situado en la región de los Abruzos. Su pico más alto, el Corno Grande, alcanza los 2.912 metros sobre el nivel del mar, siendo la cima más elevada de los Apeninos. Esta área forma parte del Parque Nacional del Gran Sasso y Montes de la Laga, ofreciendo paisajes alpinos, rutas de senderismo y oportunidades para la práctica de deportes de invierno.
El Pollino es un macizo montañoso que se extiende entre las regiones de Basilicata y Calabria. Su punto más alto, la Serra Dolcedorme, alcanza los 2.267 metros, siendo la cumbre más elevada del sur de Italia continental. La zona está protegida por el Parque Nacional del Pollino, el área natural más grande del país, reconocida por su biodiversidad y paisajes escénicos.
Gastronomía italiana: platos y regiones
La cocina italiana es una de las más reconocidas del mundo, con platos icónicos que varían según la región. En el norte, Emilia-Romaña es famosa por la pasta fresca, como los tortellini y los tagliatelle al ragù (conocidos fuera de Italia como «boloñesa»). Lombardía ofrece especialidades como el risotto alla milanese, mientras que en Veneto, el carpaccio y el bacalao a la vicentina son clásicos. Piamonte, cuna de la trufa blanca y del vino Barolo, es un destino gastronómico de primer nivel.
En el centro y sur de Italia, los sabores son más intensos y mediterráneos. Toscana es famosa por la bistecca alla fiorentina y el ribollita, un guiso de pan y verduras. Campania, la región de Nápoles, es la cuna de la pizza napolitana, mientras que Sicilia ofrece dulces como el cannoli y el gelato artesanal. En toda Italia, el vino ocupa un lugar privilegiado, con denominaciones de origen como el Chianti, el Barolo, el Prosecco, el Brunello di Montalcino y el Lambrusco, que acompañan a la perfección cualquier comida.
Eventos y festivales culturales en Italia
Italia es un país lleno de tradiciones y festivales que reflejan su rica historia y cultura. Uno de los eventos más famosos es el Carnaval de Venecia, donde las máscaras y disfraces renacentistas llenan las calles y canales de la ciudad. En el ámbito musical, el Festival de Sanremo es el certamen de música italiana más importante, conocido por lanzar grandes artistas al estrellato (el Festival de la Canción de Sanremo inspiró la creación de Eurovisión en 1956). En Siena, el Palio de Siena es una carrera de caballos medieval sin montura que se celebra en la Piazza del Campo dos veces al año, el 2 de julio y el 16 de agosto, atrayendo a miles de espectadores.
El país también alberga importantes festivales de cine y arte. La Bienal de Venecia es una de las exposiciones artísticas más prestigiosas del mundo, con eventos dedicados a arte, cine, arquitectura, música, teatro y danza, mientras que el Festival de Cine de Venecia es un referente en la industria cinematográfica. En verano, la Arena de Verona se convierte en un escenario espectacular para la ópera. Además, en ciudades como Bolonia y Milán, se celebran eventos gastronómicos donde se pueden degustar productos típicos como el parmigiano reggiano, el prosciutto di Parma y los mejores vinos italianos.
Rutas y circuitos turísticos por Italia
Italia ofrece una gran variedad de rutas turísticas que permiten conocer sus principales ciudades, paisajes naturales y regiones con encanto. Un circuito clásico comienza en Roma, explorando el Coliseo, el Vaticano y la Fontana di Trevi, para luego viajar en tren a Florencia, donde destacan la Galería Uffizi (Galleria degli Uffizi → uno de los museos más importantes del mundo, famoso por su colección de arte renacentista, con obras de Leonardo da Vinci, Botticelli, Miguel Ángel y Rafael), la Gallería de la Academia (Galleria dell’Accademia di Firenze → donde se puede ver el David de Michelangelo), el Duomo de Florencia (Cattedrale di Santa Maria del Fiore), la Basílica de Santa Croce (con la tumba de Miguel Ángel Buonarroti y de Galileo Galilei) y el Ponte Vecchio.
Desde allí, es fácil continuar hacia Venecia, para recorrer a paso lento la Plaza de San Marcos, el Puente de Rialto y los icónicos canales.
En la región de Campania, en el mar Tirreno, Chioggia es una pintoresca ciudad costera en la región del Véneto, situada al sur de Venecia. Conocida como la «Pequeña Venecia» por sus canales y arquitectura similar, Chioggia ofrece un ambiente más tranquilo y menos turístico. Su economía se basa en la pesca y el turismo, y es famosa por su mercado de pescado y playas en la cercana Sottomarina.
En la región de Emilia-Romaña, Ferrara es una ciudad histórica reconocida por su bien conservado centro renacentista. Fue gobernada por la influyente familia Este y es conocida por su planificación urbana avanzada para la época. Entre sus monumentos destacados se encuentra el Castello Estense, un castillo de ladrillo rodeado por un foso, y la Catedral de San Jorge, que combina estilos arquitectónicos románicos y góticos. Ferrara es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO debido a su importancia cultural y arquitectónica.
Y en la misma región, volviendo hacia Florencia tenemos Bolonia (Bologna en italiano) que es la capital de la región de Emilia-Romaña. Es una ciudad famosa por su universidad medieval, su excelente gastronomía y su impresionante arquitectura.
Desde Bolonia tenemos buenas comunicaciones hacia Rimini para ir a San Marino. O también podemos ir a hacer un recorrido por el norte de Italia, que incluye Milán, con su majestuosa Catedral, y el Lago de Como, rodeado de paisajes alpinos y elegantes villas.
Al final, todo depende del tiempo que tengamos y de si queremos ir directamente a las localidades que sí o sí queremos ver, o si podemos detenernos en las ciudades y pueblos que encontramos en el camino. Da igual el nombre, casi todos te resultarán familiares. Esa es parte de la magia de Italia.
Para quienes buscan naturaleza y mar, la Costa Amalfitana (en la región de Véneto, al sur de Venecia, en el mar Adriático) es un destino imprescindible, con paradas en Positano, Amalfi y Ravello, combinando playas espectaculares y carreteras panorámicas.
En el sur, un circuito ideal incluye Nápoles, con su vibrante ambiente y su deliciosa pizza napolitana, seguido de una excursión a las ruinas de Pompeya y una visita a la isla de Capri.
También destacan las rutas en Sicilia, como la que conecta Palermo, Agrigento y el volcán Etna, o en Cerdeña, explorando sus paradisíacas playas y el histórico sitio de Nora.
Algunas de las rutas turísticas
Estas rutas turísticas siguen itinerarios icónicos y están diseñadas para explorar diferentes aspectos del país. Algunas de las más famosas incluyen:
- La Gran Ruta Italiana – Un recorrido clásico que cubre las principales ciudades culturales: Roma, Florencia, Venecia y Milán, a menudo con extensiones a Nápoles y Pompeya.
- La Ruta del Renacimiento – Centrada en el arte y la arquitectura renacentista, incluye Florencia, Pisa, Siena y Arezzo en la región de Toscana.
- La Ruta del Vino en la Toscana – Recorre los viñedos y bodegas de Chianti, Montepulciano y Montalcino, famosos por vinos como el Brunello di Montalcino.
- La Ruta de los Lagos Italianos – Explora los idílicos lagos del norte, como el Lago de Como, Lago Maggiore y Lago de Garda, rodeados de paisajes alpinos y villas elegantes.
- La Ruta de la Costa Amalfitana – Un viaje escénico por la costa, pasando por Positano, Amalfi, Ravello y Sorrento, con vistas espectaculares y acceso a la isla de Capri.
- La Ruta de Sicilia – Un circuito que conecta Palermo, Agrigento, Siracusa, Taormina y el Monte Etna, combinando historia, gastronomía y naturaleza volcánica.
- La Ruta de los Pueblos Medievales – Perfecta para los amantes de la historia, atraviesa San Gimignano, Volterra, Montepulciano y Civita di Bagnoregio, ofreciendo una inmersión en la Italia medieval.
Cada una de estas rutas está diseñada para una experiencia única, desde el arte y la historia hasta la gastronomía y los paisajes naturales.
Consejos para viajar por Italia
Viajar por Italia es una experiencia inolvidable, pero es importante conocer algunos aspectos clave para aprovechar al máximo la estancia. El transporte público es eficiente, con una excelente red de trenes italianos, operados por Trenitalia e Italo, que conectan ciudades como Roma, Florencia y Milán en pocas horas. Para moverse dentro de las ciudades, los autobuses y tranvías son opciones accesibles, aunque en lugares como Venecia, el principal medio de transporte es el vaporetto. El alquiler de coches es útil para explorar regiones como la Toscana o la Costa Amalfitana, pero puede ser complicado en grandes urbes debido al tráfico y las zonas de tráfico limitado («Zona a Traffico Limitato» – ZTL).
Es recomendable planificar el viaje según la temporada turística. Los meses de verano suelen ser los más concurridos y calurosos, mientras que la primavera y el otoño ofrecen un clima más agradable y menos aglomeraciones. A la hora de pagar, la moneda oficial es el euro, y la mayoría de los establecimientos aceptan tarjetas de crédito, aunque es útil llevar algo de dinero en efectivo. En cuanto al idioma, aunque en las zonas turísticas se habla inglés, aprender algunas frases en italiano puede mejorar la experiencia. Respetar la cultura local, seguir las normas en lugares religiosos y probar la gastronomía tradicional son claves para disfrutar de una visita auténtica.
Además, es importante advertir a los viajeros sobre el alto índice de carterismo en ciudades turísticas como Roma, Florencia, Milán y Nápoles. Las zonas más afectadas incluyen estaciones de tren (como Termini en Roma), el metro y áreas muy concurridas como la Fontana di Trevi y la Plaza de San Marcos en Venecia. Se recomienda estar atento en lugares abarrotados y evitar llevar objetos de valor en bolsillos accesibles.
10 cosas muy curiosas que podemos ver en Italia
Italia está llena de lugares sorprendentes y rincones únicos que van más allá de los destinos turísticos más conocidos. Aquí tienes 10 cosas curiosas que puedes ver en el país:
- La Puerta al Infierno en el Lago Averno (Nápoles)
Se dice que el Lago Averno, un antiguo cráter volcánico, fue considerado por los romanos como la entrada al inframundo. Virgilio lo mencionó en la Eneida como el portal por donde Eneas descendió al Hades. - La Cripta de los Capuchinos (Roma)
En el barrio de Via Veneto, esta espeluznante cripta está decorada con los huesos de más de 3.700 monjes capuchinos, organizados en patrones macabros que recuerdan la fugacidad de la vida. - La ciudad sumergida de Baia (Nápoles)
Conocida como la “Atlántida Romana”, Baia fue una ciudad lujosa en la época del Imperio Romano, pero hoy se encuentra bajo el agua debido al hundimiento del suelo. Puedes explorar sus ruinas mediante inmersiones o en barcos con fondo de cristal. - La Pirámide Etrusca de Bomarzo
También conocida como Sasso del Predicatore («Piedra del Predicador»), es una enigmática estructura monolítica situada en los bosques cercanos a Bomarzo, en la región de Lacio, Italia. Tallada directamente en una única roca de toba volcánica - La Fuente del Vino Gratis (Abruzos)
En Ortona, en la región de Abruzos, se encuentra una fuente que en lugar de agua, ofrece vino tinto gratuito a los peregrinos del Camino de San Tomás, una iniciativa de la bodega Dora Sarchese. - La ciudad fantasma de Craco (Basilicata)
Este pueblo medieval fue abandonado en los años 60 debido a deslizamientos de tierra y hoy es una ciudad fantasma impresionante que ha servido de escenario para películas como La Pasión de Cristo. - El Puente del Diablo (Toscana)
El Puente de la Magdalena, en la región de Lucca, es una estructura medieval con una extraña forma asimétrica. Según la leyenda, el constructor hizo un pacto con el diablo para terminarlo en una sola noche. Este tipo de relatos es común en Europa, donde varias estructuras similares son denominadas «Puente del Diablo» debido a leyendas que implican pactos con fuerzas sobrenaturales. - La Torre Inclinada de Pisa no es la única
Aunque la más famosa, no es la única torre inclinada en Italia. En Bolonia, las torres Garisenda y Asinelli también tienen una inclinación pronunciada, y en Venecia, el campanario de San Esteban está inclinado casi tanto como la torre de Pisa. La Torre Garisenda de Bolonia tiene una inclinación aún más pronunciada y es considerada más inestable. - Las momias de Ferentillo (Umbría)
En la cripta de la Iglesia de Santo Stefano en Ferentillo, se conservan cuerpos momificados de forma natural gracias a las propiedades del suelo, con momias de siglos pasados en perfecto estado. - El pueblo de las cuevas de piedra: Sassi di Matera (Basilicata)
La ciudad es famosa por sus casas cueva (Sassi), que han sido utilizadas como vivienda desde la prehistoria. Hoy es Patrimonio de la Humanidad y ha sido escenario de películas como 007: No Time to Die. Las casas cueva de la ciudad de Matera son uno de los lugares habitados más antiguas del mundo.
