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Qué ver en China

Qué ver en AsiaQué ver en China

China es un país de contrastes, donde la historia milenaria se entrelaza con la modernidad en un territorio vasto y diverso. Desde antiguas ciudades imperiales hasta paisajes naturales que parecen de otro mundo, este gigante asiático ofrece una infinidad de experiencias para cualquier tipo de viajero deseoso de ver mundo. Con una cultura rica, una gastronomía fascinante y algunas de las maravillas arquitectónicas más impresionantes del planeta, explorar China es adentrarse en un universo de descubrimientos constantes.

China es un país con una gran diversidad de sitios de interés que ver y disfrutar, y con los que alimentar nuestra necesidad de conocimiento. Estos lugares incluyen monumentos históricos, ciudades emblemáticas, paisajes naturales y elementos culturales únicos. Entre sus principales atracciones destacan la Gran Muralla China, el Ejército de Terracota en Xi’an y la Ciudad Prohibida en Pekín, que reflejan su legado imperial. También cuenta con importantes sitios declarados Patrimonio de la Humanidad, como las Grutas de Longmen, el Monte Emei y el paisaje Danxia, cada uno con características geográficas y culturales distintivas. Las ciudades más importantes, como Pekín, Shanghái, Xi’an y Chengdu, ofrecen una combinación de arquitectura histórica y modernidad, mientras que regiones como Guilin, Huangshan y Jiuzhaigou destacan por sus paisajes naturales.

Qué ver en China

ciudad prohibida china

La ciudad prohibida

Fue el hermético centro del poder imperial en China durante 500 años. Ubicada en Pekín, albergó a 24 emperadores y destaca por su arquitectura inspirada por el simbolismo del Feng Shui y la tradición imperial.
el everest la montaña mas alta del mundo

El Everest, la montaña más alta del mundo

El pico a mayor altitud del mundo. El monte Everest es la cumbre soñada de aficionados y el desafío ineludible de escaladores profesionales.

¿Dónde está China?

China está situada en el este de Asia y es el tercer país más grande del mundo por superficie, con un territorio de aproximadamente 9.597.000 km². Limita con 14 países, lo que la convierte en el país con más fronteras terrestres del mundo. Al norte, colinda con Mongolia y Rusia; al noreste, con Corea del Norte; al oeste, con Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán; al suroeste, con Afganistán, Pakistán, India, Nepal y Bután; y al sur, con Myanmar (Birmania), Laos y Vietnam.

La geografía de China

Su vasto territorio presenta una gran diversidad geográfica:

  • En el oeste, predominan las altas montañas y mesetas, como el Tíbet, donde se encuentra el Monte Everest, el pico más alto del mundo (8.848 metros). Esta montaña se encuentra al sur de la Meseta Tibetana, en la cordillera del Himalaya. Su cara norte pertenece a China (Tíbet), mientras que su cara sur pertenece a Nepal.
  • La región del noroeste está dominada por el Desierto de Gobi y la árida cuenca del Tarim.
  • En el centro, se encuentran las grandes llanuras y valles fértiles que han sido el corazón agrícola del país durante milenios.
  • En el este, la costa china se extiende por más de 14.500 km (y hasta 18000 km dependiendo de la forma en la que la midamos), con importantes ciudades portuarias como Shanghái, Guangzhou y Hong Kong.

Ríos principales de China

China cuenta con numerosos ríos que han sido fundamentales para su historia, economía y geografía. Entre los más importantes destacan:

  1. Río Yangtsé (Chang Jiang) – Es el río más largo de China y de Asia, con 6.300 km de longitud. Nace en la meseta tibetana (su fuente exacta está en el Glaciar Jianggendiru, en la cordillera Tanggula) y atraviesa el centro del país hasta desembocar en Shanghái. Es vital para el transporte, la agricultura y la generación de energía hidroeléctrica con la Presa de las Tres Gargantas. Su cuenca cubre un tercio de China y es una de las rutas de transporte más importantes del país.
  2. Río Amarillo (Huang He) – Con 5.464 km, es el segundo río más largo de China (6º del mundo) y la cuna de la civilización china. Su nombre proviene del color de sus aguas, cargadas de sedimentos del Loess. Ha sido tanto una fuente de prosperidad como un río de inundaciones devastadoras a lo largo de la historia. Su desembocadura se encuentra en el mar de Bohai, en la provincia de Shandong.
  3. Río Perla (Zhujiang) – Es el tercer río más largo del país, con 2.400 km, y recorre el sur de China. Su delta es una de las regiones más industrializadas del mundo, donde se encuentran Guangzhou, Shenzhen y Hong Kong. El Delta del Río Perla es una de las regiones más importantes de China, tanto a nivel económico como geográfico. Este delta es una zona de estuario donde varios ríos, como el Zhujiang (Perla), Xijiang (Río Occidental) y Beijiang (Río Septentrional), se unen antes de desembocar en el Mar de China Meridional.
  4. Río Mekong (Lancang Jiang en China) – Nace en la meseta tibetana y atraviesa el suroeste de China antes de continuar su curso por el sudeste asiático. Es vital para la biodiversidad y las comunidades agrícolas de la región.
  5. Río Heilongjiang (Amur) – Forma la frontera natural entre China y Rusia en el noreste del país y partes de la frontera con Mongolia. Su cuenca abarca vastas regiones de bosques boreales y es clave en la relación ecológica y económica entre ambas naciones.
  6. Río Brahmaputra (Yarlung Tsangpo en China) – Nace en el Tíbet y atraviesa la meseta antes de descender hacia la India y Bangladesh. Es uno de los ríos con mayor desnivel del mundo, lo que lo convierte en una fuente potencial de energía hidroeléctrica. Se le considera el río más alto del mundo en términos de altitud. El río Brahmaputra nace en la Meseta Tibetana, en el Glaciar Angsi, a aproximadamente 5.200 metros sobre el nivel del mar. Esto lo convierte en el río de gran caudal con la fuente más alta del mundo. Su parte en el Gran Cañón del Yarlung Tsangpo es uno de los cañones más profundos del mundo, con una profundidad de más de 5.000 metros.
  7. Río Tarim – Es el río interior más largo de China y atraviesa la árida región del Desierto de Taklamakán, en el noroeste. Se encuentra en una zona de clima extremadamente seco y juega un papel importante en el ecosistema de la región. Se encuentra en una cuenca endorreica, lo que significa que no tiene salida al mar. Su caudal depende de la nieve derretida de los montes Tian Shan. En los últimos siglos, la fuerte explotación de sus aguas para la agricultura y el riego en Xinjiang ha provocado que en algunas temporadas se reduzca drásticamente o incluso desaparezca en ciertos tramos. Históricamente, el Tarim fluía hasta el Lago Lop Nur, pero hoy en día este lago ha desaparecido y el río muchas veces se seca antes de llegar a su antigua desembocadura.

Cómo llegar a China

China es un país bien conectado a nivel mundial, y se puede acceder por aire, mar y tierra.

En avión

La forma más rápida y común de llegar a China es en avión. Existen numerosos aeropuertos internacionales, siendo los más importantes:

  • Aeropuerto Internacional de Pekín-Capital (PEK): el más grande y con más tráfico del país.
  • Aeropuerto Internacional de Shanghái-Pudong (PVG): principal hub del este de China.
  • Aeropuerto Internacional de Guangzhou Baiyun (CAN): clave para vuelos a Asia y el Pacífico.
  • Aeropuerto Internacional de Hong Kong (HKG): un punto de entrada importante con conexiones a todo el mundo.

Hay vuelos directos desde América, Europa, Asia y Oceanía operados por aerolíneas como Air China, China Eastern Airlines, China Southern Airlines, y numerosas aerolíneas internacionales.

Por tren y carretera

China está conectada con sus vecinos mediante líneas ferroviarias internacionales. Desde Rusia, el Transiberiano ofrece una ruta hasta Pekín, aunque ese tren no llega directamente a Pekín. Lo que sí llega es el Tren Transmanchuriano, que conecta Moscú con Pekín pasando por Mongolia o Manchuria. Desde Kazajistán, el tren de Almaty a Ürümqi es una opción popular. También hay conexiones ferroviarias con Laos, Vietnam, Mongolia y Corea del Norte.

Por carretera, es posible cruzar desde Pakistán a través del Paso de Khunjerab, aunque es una ruta difícil debido a la altitud y las condiciones climáticas. También hay pasos fronterizos con Nepal, Myanmar, Vietnam y Mongolia, aunque algunos requieren permisos especiales.

Por barco

China cuenta con importantes puertos internacionales, como Shanghái, Shenzhen y Guangzhou, que reciben cruceros y barcos de carga. Sin embargo, los viajes en barco para pasajeros desde otros países son limitados. Desde Japón y Corea del Sur, existen ferris hacia ciudades costeras como Qingdao, Shanghai, Tianjin y Dalian.

Principales atracciones turísticas de China

China es un país vasto con una riqueza histórica y cultural inigualable, lo que la convierte en un destino turístico fascinante. Entre sus principales atracciones destaca la Gran Muralla China, una de las maravillas arquitectónicas más icónicas del mundo, que serpentea a lo largo de más de 21.000 kilómetros. En Pekín, la Ciudad Prohibida asombra con su grandiosidad y más de 980 edificios históricos que fueron el epicentro del poder imperial durante siglos. Otra visita imprescindible es el Ejército de Terracota en Xi’an, compuesto por miles de figuras esculpidas que resguardan la tumba del primer emperador de China, Qin Shi Huang.

Más allá de sus monumentos históricos, China también alberga paisajes naturales impresionantes. En el Tíbet, el majestuoso Palacio de Potala es una joya arquitectónica que fue la residencia de los dalái lamas. Las Montañas de Zhangjiajie, inspiración de la película Avatar (James Cameron nunca lo ha confirmado oficialmente), presentan formaciones rocosas únicas que desafían la gravedad. En Guilin, el río Li ofrece un recorrido en barco rodeado de colinas kársticas espectaculares. Los Jardines Clásicos de Suzhou, declarados Patrimonio de la Humanidad, reflejan la esencia de la estética tradicional china, mientras que el Monte Huangshan, famoso por sus picos escarpados y nieblas místicas, es una de las montañas más emblemáticas del país.

Ciudades destacadas para visitar en China

China es un país de contrastes, donde lo antiguo y lo moderno conviven en perfecta armonía en sus ciudades más emblemáticas y en sus múltiples megaciudades. Pekín, la capital, es el epicentro histórico del país, hogar de la Ciudad Prohibida, el Templo del Cielo y la impresionante Plaza de Tiananmén. En contraste, Shanghái deslumbra con su arquitectura futurista en el distrito de Pudong, el icónico Bund y su vibrante vida nocturna. En el corazón del país, Xi’an atrae a millones de turistas por el legendario Ejército de Terracota, mientras que Chengdu, la cuna de los pandas gigantes, ofrece una experiencia única en su Centro de Conservación de Pandas.

Más allá de las ciudades más populares, China ofrece destinos urbanos con encanto especial. Guilin, con su paisaje kárstico y el río Li, es ideal para los amantes de la naturaleza. Hangzhou, conocida por el hermoso Lago del Oeste, es famosa por su cultura del té y su ambiente relajado. Lhasa, en el Tíbet, es el corazón espiritual del budismo tibetano, donde se encuentra el imponente Palacio de Potala. Hong Kong combina modernidad y tradición con su icónico skyline, mercados callejeros y la vista desde Victoria Peak. En el sur, Guangzhou, conocida por la Feria de Cantón, destaca como un centro comercial y gastronómico clave. Finalmente, Kunming, la “Ciudad de la Primavera”, seduce con su clima agradable y el fascinante Bosque de Piedra de Yunnan.

Patrimonios de la Humanidad en China

China alberga un impresionante número de sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, reflejando su vasta riqueza cultural y natural. Entre los más emblemáticos se encuentran las Cuevas de Mogao, en Dunhuang, que albergan miles de manuscritos y frescos budistas de incalculable valor. Las Grutas de Longmen, con sus miles de estatuas de Buda talladas en la roca, son otro testimonio de la profunda influencia del budismo en China. En el sur, el Parque Geológico Zhangye Danxia sorprende con sus montañas de colores vibrantes, formadas por la erosión durante millones de años. También destaca el Monte Emei, uno de los lugares sagrados del budismo chino, hogar del célebre Gran Buda de Leshan, la estatua de Buda esculpida en roca más grande del mundo.

En la provincia de Sichuan, la Reserva de pandas de Sichuan es un refugio para esta especie en peligro de extinción y un paraíso para los amantes de la fauna. El Paisaje cultural de Honghe Hani, con sus espectaculares terrazas de arroz, muestra la milenaria tradición agrícola del pueblo Hani. En el este, las Montañas de Wuyi destacan por su biodiversidad y su producción de té de alta calidad. El Sitio fósil de Chengjiang, en Yunnan, es una ventana al pasado, con fósiles de más de 500 millones de años que revelan la evolución temprana de la vida en la Tierra. No podemos olvidar el Templo Shaolin, cuna del Kung Fu, ni el Monte Tai, una de las montañas más sagradas de China, asociada con la filosofía confuciana.

Experiencias culturales imprescindibles en China

China es un país con una cultura milenaria llena de tradiciones fascinantes que cualquier viajero debería experimentar. Una de las más icónicas es la ceremonia del té, donde se pueden degustar variedades como el té verde Longjing de Hangzhou o el té Oolong de Fujian. Otra expresión cultural inconfundible es la Ópera de Pekín, un espectáculo que combina música, danza y acrobacias con elaborados maquillajes y vestuarios. La medicina tradicional china, basada en la acupuntura, las hierbas medicinales y la teoría del Yin y Yang, sigue siendo una práctica esencial en la vida cotidiana. Además, los festivales tradicionales, como el Año Nuevo Chino y el Festival del Medio Otoño, ofrecen una inmersión única en la cultura del país.

El arte chino también es una parte fundamental de su identidad. La caligrafía china es una de las expresiones artísticas más antiguas, reflejo de la precisión y estética de la escritura en caracteres chinos. En la gastronomía, cada región tiene sus propias especialidades, desde el pato laqueado de Pekín hasta el hot pot de Sichuan, cada plato representa siglos de historia culinaria. Las artes marciales, como el Kung Fu Shaolin y el Tai Chi, no solo son disciplinas de combate, sino también prácticas de meditación y equilibrio corporal. La artesanía tradicional, como las pinturas en seda y las talladuras en jade, sigue siendo un símbolo de la habilidad artesanal china. Durante celebraciones importantes, el baile del león y la filosofía del Feng Shui se mantienen como elementos culturales esenciales en la vida de los chinos.

Consejos para viajar por China

Viajar por China es una experiencia inolvidable, pero requiere cierta preparación para aprovechar al máximo el recorrido. Lo primero es gestionar el visado chino, un requisito obligatorio para la mayoría de los viajeros, con distintos tipos según la duración y propósito del viaje. Una vez en el país, el transporte público es eficiente y variado: el tren de alta velocidad es una opción rápida y cómoda para moverse entre ciudades, mientras que el metro en grandes urbes como Pekín y Shanghái facilita los desplazamientos urbanos. La moneda local, el yuan chino (CNY), se usa en todo el país, y aunque cada vez es más común el pago con WeChat Pay o Alipay, siempre es útil llevar algo de efectivo.

Para una experiencia sin contratiempos, es fundamental conocer algunas costumbres locales. La seguridad en China es alta, pero siempre conviene estar atento en zonas turísticas y mercados concurridos. El clima y vestimenta varían según la región: el norte tiene inviernos fríos, mientras que el sur es más templado y húmedo. La barrera del idioma puede ser un desafío, ya que el inglés no es ampliamente hablado, por lo que llevar una app de traducción puede ser muy útil. En cuanto a la etiqueta social, no se acostumbra dejar propinas, el regateo es común en mercados tradicionales y existen normas estrictas sobre comportamiento en templos y sitios históricos.

Gastronomía china: platos y regiones

La gastronomía china es una de las más diversas y apreciadas del mundo, con una variedad de sabores y técnicas que varían según la región. Uno de los platos más icónicos es el dim sum, una selección de pequeños bocados al vapor, fritos o al horno, típico de la cocina cantonesa y muy popular en Hong Kong y Guangzhou. Otro emblema culinario es el pato laqueado de Pekín, famoso por su piel crujiente y su meticulosa preparación. En el suroeste, el hot pot de Sichuan es una de las experiencias gastronómicas más intensas, con su caldo picante a base de guindillas y pimienta de Sichuan. Para los amantes de los sabores intensos, el mapo tofu, con carne picada, especias y un toque picante, es un plato representativo de la cocina sichuanesa.

Cada región de China tiene especialidades únicas que reflejan su historia y cultura. La cocina de Hunan es conocida por sus sabores especiados y su uso de ingredientes frescos. En el este, la cocina de Shanghái se distingue por platos más dulces y con salsa de soja, como el cerdo hong shao. En el norte, los dumplings, rellenos de carne o vegetales, son un alimento básico, especialmente durante el Año Nuevo Chino. En Suzhou, los dulces y postres tradicionales, como los pasteles de luna, son muy populares. Además, el arroz frito Yangzhou, con huevo, gambas y verduras, es un plato simple pero emblemático en toda China.

Naturaleza y paisajes de China

China es un país de contrastes geográficos, con paisajes naturales que van desde montañas imponentes hasta exuberantes valles y ríos cristalinos. Uno de los destinos más espectaculares es el Parque Nacional de Jiuzhaigou, en la provincia de Sichuan, famoso por sus lagos de colores intensos y sus cascadas rodeadas de bosques. En el sur, las Montañas de Guilin ofrecen una de las vistas más icónicas del país, con colinas kársticas reflejándose en el tranquilo río Li, ideal para un paseo en barca. Para los aventureros, el Desierto de Gobi, compartido con Mongolia, ofrece paisajes áridos, formaciones rocosas impresionantes y la posibilidad de explorar antiguas rutas comerciales de la Ruta de la Seda.

La biodiversidad china también es impresionante. La Reserva Natural de Wolong, en Sichuan, es hogar de los emblemáticos pandas gigantes, mientras que el Lago Qinghai, el más grande del país, es un refugio para aves migratorias y un sitio sagrado para las culturas tibetanas. En Yunnan, el Bosque de Piedra es una maravilla geológica con formaciones calcáreas únicas. Por otro lado, las Cataratas de Huangguoshu, una de las más grandes de Asia, son un espectáculo de la naturaleza en la provincia de Guizhou. Los más aventureros pueden explorar el Monte Everest, cuya vertiente norte se encuentra en el Tíbet, o recorrer el imponente río Yangtsé, el más largo de Asia. Para quienes buscan playas paradisíacas, la isla de Hainan, conocida como el «Hawái de China», es el destino perfecto, con Sanya como la principal ciudad turística de la isla.

Historia y patrimonio de China

China tiene una historia de más de 5.000 años, marcada por dinastías, imperios y revoluciones que han dejado un legado cultural impresionante. La Ruta de la Seda, una de las redes comerciales más importantes de la antigüedad, conectaba China con Europa y el Medio Oriente, facilitando el intercambio de productos como la seda, el té y la porcelana. Durante siglos, las grandes dinastías chinas, como los Tang, Song y Ming, expandieron la influencia del país y promovieron el desarrollo de la escritura, la arquitectura y la filosofía. En este contexto, el Confucianismo, el Taoísmo y el Budismo se consolidaron como las principales corrientes filosóficas y religiosas del país, dejando una profunda huella en la sociedad china.

El patrimonio arquitectónico de China es testimonio de su esplendor histórico. Los templos budistas, como el Templo del Cielo en Pekín y las Pagodas históricas de Nanjing, reflejan la riqueza espiritual del país. En tiempos más recientes, la Revolución Cultural, liderada por Mao Zedong, transformó radicalmente el país, dejando cicatrices en su patrimonio pero también dando forma a la China moderna. A lo largo de su territorio, pueden encontrarse impresionantes murallas antiguas, como la Gran Muralla China, además de exquisitos templos ancestrales y museos que resguardan invaluables piezas de historia. El Museo Nacional de China, en Pekín, es una de las mejores opciones para conocer el desarrollo de la civilización china a través de los siglos.

Compras y mercados en China

China es un paraíso para los amantes de las compras, con una gran variedad de productos que van desde tecnología de última generación hasta artesanías milenarias. Uno de los lugares más populares es el Mercado de la Seda en Pekín, donde se pueden encontrar textiles de alta calidad, ropa tradicional y souvenirs. En Shanghái, la calle Nanjing es una de las avenidas comerciales más famosas del país, repleta de tiendas de lujo, centros comerciales y boutiques. Para los aficionados a la historia y las antigüedades, el Mercado de Panjiayuan es el sitio ideal para adquirir objetos de colección, porcelanas antiguas y obras de arte tradicionales.

En cuanto a productos específicos, China es mundialmente conocida por sus sedas, disponibles en ciudades como Suzhou, famosa por su producción textil. La perla de Hongqiao, en Shanghái, es un mercado especializado en perlas de agua dulce y marina. Para los entusiastas del té, el té de Hangzhou, especialmente el Longjing, es una de las variedades más apreciadas en el mundo. La tecnología y la electrónica también son protagonistas en lugares como Shenzhen, donde se pueden encontrar dispositivos innovadores a precios competitivos. Los mercados nocturnos, como el Mercado Nocturno de Donghuamen, en Pekín, ofrecen una experiencia gastronómica y cultural única, con una gran variedad de productos locales.

Festividades y eventos en China

China es un país con un calendario repleto de festividades tradicionales y eventos culturales que reflejan su rica historia y diversidad. El Año Nuevo Chino, también conocido como el Festival de la Primavera, es la celebración más importante, marcada por desfiles, fuegos artificiales y la icónica danza del dragón y el león. Otro evento destacado es el Festival del Medio Otoño, donde las familias se reúnen para admirar la luna llena y compartir los tradicionales pasteles de luna. Durante el Festival de los Faroles, que marca el final de las celebraciones del Año Nuevo Chino, miles de farolillos iluminan el cielo en todo el país.

Otras festividades importantes incluyen el Festival del Bote del Dragón, que honra la memoria del poeta Qu Yuan con carreras de botes decorados, y el Festival de Qingming, también llamado «Día de Barrido de Tumbas», donde las familias rinden homenaje a sus antepasados. A nivel nacional, la Fiesta Nacional de China, el 1 de octubre, conmemora la fundación de la República Popular y se celebra con desfiles y espectáculos en todo el país. En el ámbito cultural, el Festival Internacional de Cine de Shanghái es uno de los más prestigiosos de Asia, mientras que el Festival de la Luna y el Festival de la Cosecha reflejan la conexión del pueblo chino con la naturaleza y la tradición agrícola.

10 cosas muy curiosas que podemos ver en China

  1. Las Montañas de Zhangjiajie (las «montañas flotantes» de Avatar)
    Este increíble paisaje en la provincia de Hunan inspiró los escenarios de la película Avatar. Sus imponentes pilares de piedra parecen suspendidos en el aire entre la niebla, creando un efecto surrealista.
  2. El Ejército de Terracota en Xi’an
    Más de 8.000 figuras de guerreros y caballos de tamaño real fueron enterradas con el primer emperador de China, Qin Shi Huang, para protegerlo en la otra vida. Lo curioso es que cada soldado tiene rasgos faciales únicos.
  3. El Lago de los Mil Islas (Qiandao Lake)
    Este impresionante lago en la provincia de Zhejiang esconde un secreto: bajo sus aguas se encuentran las ruinas de la antigua ciudad de Shi Cheng, una ciudad sumergida perfectamente conservada desde hace más de 1.300 años.
  4. El Bosque de Piedra en Yunnan
    Esta extraña formación geológica parece un auténtico bosque de piedra caliza con picos afilados que se alzan como si fueran árboles. Es una de las maravillas naturales más impresionantes de China.
  5. El Gran Buda de Leshan (el Buda tallado en roca más grande del mundo)
    Con una altura de 71 metros, esta estatua esculpida en el siglo VIII domina el paisaje junto al río Min. Lo más curioso es que fue diseñada con un sistema de drenaje oculto para evitar la erosión por la lluvia.
  6. El río Yangtsé y sus Tres Gargantas
    Este es el tercer río más largo del mundo y atraviesa uno de los paisajes más impresionantes de China, con cañones gigantescos, templos en acantilados y la gigantesca Presa de las Tres Gargantas, la hidroeléctrica más grande del mundo.
  7. El puente de vidrio de Zhangjiajie (uno de los más altos y largos del mundo)
    Este puente de 430 metros de largo y 300 metros de altura es completamente transparente y desafía a quienes se atrevan a caminar sobre él mientras miran el abismo bajo sus pies.
  8. Los arrozales en terrazas de Longji (Espinazo del Dragón)
    Construidos en colinas empinadas, estos arrozales forman un paisaje de curvas doradas en otoño y verdes vibrantes en primavera. Son una obra maestra de la agricultura tradicional china.
  9. El túnel de Guoliang, excavado en una montaña
    Esta carretera fue tallada a mano en la roca por aldeanos en la provincia de Henan. Con sus ventanas abiertas en la ladera de la montaña, ofrece vistas espectaculares y es considerada una de las carreteras más peligrosas del mundo.
  10. Los pandas gigantes en la Reserva de Wolong
    China es el único lugar del mundo donde se pueden ver pandas gigantes en su hábitat natural. En la Reserva de Wolong, en Sichuan, se pueden observar estos adorables osos en programas de conservación y rehabilitación.
  11. Las megaciudades chinas: China es el país con más megaciudades del mundo: tiene unas 19 ciudades con más de 10 millones de habitantes, más que cualquier otro país.
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