El Everest, el coloso de los Himalayas, es el techo del mundo donde el cielo y la tierra convergen. Es la montaña más alta del mundo. Esta monumental cima es un símbolo de los extremos a los que llega la geología siempre activa del planeta Tierra, un lugar donde las personas más valientes y aventureras van para probar sus límites y enfrentarse a los elementos más duros de la naturaleza. Este gigante ha sido durante siglos objeto de fascinación, respeto y veneración, pero en los último años se ha convertido en un reclamo turístico que pone en peligro el entorno de la montaña.
El monte Everest, la montaña más alta del mundo
Donde está el Everest y sus Campos Base
El Monte Everest, la montaña más alta de la Tierra, se encuentra en la cordillera del Himalaya en Asia. Ubicada en la frontera entre Nepal y la Región Autónoma del Tíbet en China (la frontera pasa por su cima), esta imponente montaña se ha convertido en la ambición de todas las personas apasionadas a la escalada de alta montaña y en un símbolo de logro extraordinario. La cumbre del Everest se encuentra en las coordenadas 27°59’17.2″N 86°55’30.0″E, un punto que marca el pico más alto del mundo a 8.848 metros sobre el nivel del mar.
Los campos base del Everest
Los campos base del Everest son utilizados como puntos de partida para las expediciones que buscan alcanzar la cima. Se encuentran tanto en el lado nepalí como en el tibetano de la montaña. El Campo Base Sur (a unos 5380m de altitud), situado en Nepal, es el más frecuentemente utilizado por los escaladores que toman la ruta del Sur y se encuentra a las coordenadas 28.0026° N, 86.8526° E. Por otro lado, el Campo Base Norte, en la región del Tíbet, se ubica a las coordenadas 28.1417° N, 86.8500° E. Estos campamentos no solo sirven como puntos de reunión y aclimatación para los alpinistas, sino que también son centros de operaciones logísticas para las expediciones que ascienden por las rutas Norte y Sur respectivamente.
Además, a lo largo del glaciar Khumbu, que discurre por el lado de Nepal, se disponen, una vez pasada la cascada de hielo Khumbu, hasta cuatro campos base: Empezando por el campo base I (a unos 6100m de altura); el campo II (a unos 6500m de altura) en la base del Nuptse en un zona conocida también como el valle del silencio; el campo base III (a una altitud de unos 7400 metros sobre el nivel del mar) en la base del Lhotse; y el campo base IV (a unos increíbles 7900 metros de altura) ya en el famoso collado Sur, en la conocida como zona de la muerte.
La ubicación exacta del Everest y sus campos base es fundamental para la planificación y ejecución de expediciones de escalada que busquen llegar a la cima del monte, así como para los estudios geográficos y científicos relacionados con esta icónica montaña. Con su prominente ubicación en el Himalaya y su elevación extrema, el Monte Everest sigue siendo un punto de referencia geográfico y un desafío ineludible para los aventureros y científicos de todo el mundo.
Geografía y Geología del Everest
El Monte Everest, la montaña más alta del mundo y el pico más alto del planeta, se erige majestuosamente en la cordillera del Himalaya, una región que cautiva y desafia a exploradores y entusiastas de la montaña. Esta imponente montaña, conocida localmente como Sagarmatha en Nepal y Chomolungma en el Tíbet, se eleva a una altitud impresionante de 8.848 metros sobre el nivel del mar, lo que la convierte en el punto más alto del planeta Tierra.
La región del Himalaya, que alberga esta monumental montaña, se ha formado a lo largo de millones de años, siendo el resultado de procesos geológicos complejos que continúan hasta el día de hoy. Por ello el Everest no es solo una maravilla de la naturaleza por su altura, sino también por su fascinante geología. Con millones de años de historia, esta montaña está compuesta de capas de rocas sedimentarias y metamórficas, las cuales se han plegado y elevado gradualmente a lo largo de los siglos debido a la colisión tectónica entre las placas índica y euroasiática.
Pierre Markuse from Hamm, Germany, CC BY 2.0, via Wikimedia Commons. Se hicieron algunos cambios en la iluminación de la imagen antes de subirla a dondeestaesto.com.
La geografía del Everest es tan diversa como desafiante. La montaña cuenta con múltiples aristas y caras, incluyendo la prominente Arista Oeste y la más accesible y utilizada ruta del Sur. Estas formaciones geológicas no solo han delineado los caminos para los escaladores, sino que también han dado forma a las historias de innumerables expediciones.
A medida que se eleva hacia la cima, el Everest revela un paisaje de otro mundo de nieve perpetua, hielo y rocas expuestas, ofreciendo un espectáculo de belleza natural y poderío en bruto que se ven ampliados por las sensaciones a flor de piel que provoca el ascenso a esta montaña mítica. Esta majestuosa montaña no solo representa el pináculo de la ambición de los montañeros, sino que también sirve como un recordatorio vívido del dinamismo y la magnificencia de nuestro planeta.
Altura del Everest: Descubrimiento y Mediciones
La primera medición de la altura del monte Everest se llevó a cabo durante la Gran Topográfica Trigonometría de la India en 1856. En esa época al Everest se le conocía como «Pico XV», y se calculó que tenía una altura de 8.840 metros. Fue renombrado como «Everest» en honor a Sir George Everest, el geógrafo general de la India, aunque él se opuso a esta decisión.
Fue en 1955 cuando la altura del monte Everest fue oficialmente reconocida como 8.848 metros, y este valor permaneció sin cambios hasta 2020, cuando China y Nepal realizaron mediciones independientes que confirmaron mediante tecnología de medición GNSS y datos de nivelación gravimétrica que la altura actual del Everest es de 8.848,86 metros.
Historia de la Exploración y Ascensos Notables en el Everest
La historia del Everest está marcada por hazañas heroicas, aventuras audaces y, en ocasiones, tragedias profundas. Desde el primer intento documentado de alcanzar su cima hasta las modernas expediciones, cada paso en el Everest ha sido una página en la crónica de la exploración humana. La montaña, que ha sido objeto de admiración y reverencia a lo largo de los años, ha atraído a numerosos escaladores, cada uno con el sueño de plantar sus pies en la «cima del mundo».
El primer ascenso exitoso a la cima del Everest es, sin duda, el más célebre. Este logro histórico fue realizado el 29 de mayo de 1953 por Sir Edmund Hillary, un intrépido alpinista de Nueva Zelanda, y Tenzing Norgay, un experimentado sherpa nepalí. Su hazaña no solo rompió barreras físicas y psicológicas, sino que también abrió un nuevo capítulo en la historia del alpinismo. Desde entonces, el Everest ha sido testigo de numerosas expediciones notables.
En 1975, Junko Tabei, una alpinista japonesa, se convirtió en la primera mujer en coronar la cumbre, desafiando no solo las adversidades de la montaña, sino también las normas sociales de su tiempo.
Otra figura destacada es Reinhold Messner, quien, junto con Peter Habeler, hizo historia en 1978 al alcanzar la cumbre sin el uso de oxígeno embotellado, demostrando que los límites humanos son para ser superados.
Jamling Tenzing Norgay, CC BY-SA 3.0, via Wikimedia Commons. Se hicieron algunos cambios en la iluminación y la nitidez de la imagen antes de subirla a dondeestaesto.com.
A lo largo de los años, el Everest ha sido tanto un escenario de inspiración como de advertencia. La montaña ha sido el lugar de numerosas tragedias, recordándonos la fragilidad humana frente a la fuerza implacable de la naturaleza. Sin embargo, cada ascenso, cada expedición, cada historia de valentía y resistencia en las laderas del Everest, ha contribuido a engrandecer la historia de esta montaña legendaria. La exploración del Everest es un testimonio del espíritu humano, una crónica de desafío, supervivencia y, sobre todo, de la incesante búsqueda de la humanidad por alcanzar lo aparentemente inalcanzable.
Records de ascenso al Everest
El Monte Everest, al ser la cumbre más alta del mundo, ha sido el escenario de numerosos récords y curiosidades a lo largo de su historia. Cada ascenso exitoso al Everest es en sí mismo una hazaña notable, pero algunos han destacado por establecer marcas extraordinarias y por las historias únicas que los rodean:
- Uno de los récords más impresionantes es el de Pemba Dorje, un sherpa que logró el ascenso más rápido desde el campo base hasta la cumbre en solo 8 horas y 10 minutos, un testimonio de resistencia y habilidad excepcionales.
- Entre las figuras legendarias del Everest se encuentran Sir Edmund Hillary y Tenzing Norgay, quienes en 1953 se convirtieron en los primeros en alcanzar la cumbre. Esta hazaña histórica no solo rompió las barreras percibidas de lo que era humanamente posible, sino que también abrió camino para futuros escaladores. La colaboración entre Hillary y Norgay, uniendo culturas y habilidades, simboliza el espíritu de cooperación y determinación que caracteriza a la escalada del Everest.
- El Everest también ha sido un lugar de logros notables por parte de mujeres y escaladores jóvenes. Junko Tabei, de Japón, se convirtió en la primera mujer en alcanzar la cima en 1975, abriendo camino para muchas otras alpinistas.
- Chhurim fue la primera mujer en subir dos veces a la cima en la misma temporada de escalada (el 12 y el 19 de Mayo de 2012).
- En el otro extremo del espectro de edad, Jordan Romero, un adolescente estadounidense, se convirtió en la persona más joven en escalar el Everest a los 13 años. Aunque se cuestiona bastante que gente demasiado joven participe en los ascensos.
- La montaña ha sido testigo de historias de resistencia extraordinaria, como la de el sherpa Kami Rita, quien ha alcanzado la cima del Everest más veces que cualquier otra persona. Su profundo conocimiento de la montaña y su habilidad para guiar a otros con seguridad a través de sus peligrosas rutas son legendarios.
- Además, Kilian Jornet, un ultramaratonista y esquiador de montaña, asombró al mundo al ascender al Everest en un tiempo récord sin la ayuda de oxígeno embotellado o cuerdas fijas.
El Everest continúa inspirando a la humanidad con sus historias de triunfo y tragedia, cada una añadiendo a la rica cinta de historias que conforman su legado. Desde los intentos tempranos en los años 20 del siglo pasado de George Mallory y Andrew Irvine, hasta los logros modernos impulsados por la tecnología y el entrenamiento avanzado, el Everest se mantiene como un testigo silencioso de la capacidad humana para superar los límites y alcanzar lo inimaginable.
Rutas y Técnicas de Escalada en el Everest
La ascensión a una montaña colosal como el Monte Everest, siendo como es la montaña más alta del mundo, es un desafío que necesita combinar gran habilidad física y mental, resistencia extrema, estrategia de primer nivel, un sentido de la oportunidad bien entrenado que no nos haga tomar decisiones a la ligera y conciencia absoluta de los peligros que se van a enfrentar.
Las rutas hacia la cumbre del Everest son tan variadas como los mismos escaladores que se atreven a afrontarlas:
– La ruta normal o ruta del Sur por el collado Sur, que parte desde Nepal, es la más popular y transitada, ofreciendo un equilibrio entre dificultad y accesibilidad.
– Por otro lado, la ruta del Norte, que comienza en el Tíbet, presenta desafíos únicos con condiciones más extremas y menos infraestructura de apoyo.
– Además, las aristas del Everest, como la arista Oeste, ofrecen alternativas más técnicas y desafiantes, atrayendo a escaladores experimentados que buscan una experiencia de escalada más pura y menos concurrida.
La escalada del Everest requiere no solo una preparación física y técnica excepcionales, sino también un equipo especializado y una planificación meticulosa. Los sherpas, nativos de la región del Himalaya, desempeñan un papel crucial en muchas expediciones, sirviendo como guías expertos y apoyando a los escaladores en logística y conocimientos locales. El uso de cuerdas fijas y campamentos base, como el icónico Campo Base del Everest, son elementos esenciales de cualquier ascensión. Estos campamentos no solo proporcionan un lugar de descanso y aclimatación, sino que también funcionan como centros de operaciones desde donde se planifican y coordinan las etapas clave del ascenso.
En las alturas a las que uno se encuentra durante el ascenso al Everest, los escaladores se enfrentan a condiciones extremas que incluyen temperaturas bajo cero, vientos fuertes y una atmósfera con niveles de oxígeno significativamente reducidos. Por ello, el uso de oxígeno embotellado es una práctica común para mitigar los efectos de la altitud, aunque algunos alpinistas eligen ascender sin este apoyo para aumentar la dificultad y la pureza de su experiencia de escalada. Con cada paso hacia la cima, los escaladores del Everest no solo superan los desafíos físicos de la montaña, sino que también participan en una rica tradición de exploración y aventura, continuando la historia de uno de los desafíos más emblemáticos y reverenciados del alpinismo.
Desafíos y Peligros en el Everest
Escalar el Everest es enfrentar una serie de desafíos extremos y peligros que exigen lo máximo de los alpinistas, tanto física como mentalmente. La altitud extrema de la montaña, con su cumbre elevándose a 8.848 metros sobre el nivel del mar, plantea un desafío formidable debido a la baja presión atmosférica y la consecuente escasez de oxígeno. Esta falta de oxígeno, conocida como hipoxia, puede afectar gravemente el rendimiento físico y cognitivo, aumentando el riesgo de problemas de salud potencialmente mortales como el edema pulmonar o cerebral. Muchos escaladores recurren al uso de oxígeno embotellado para mitigar estos riesgos, pero incluso con esta ayuda, la ascensión sigue siendo peligrosa.
Las condiciones climáticas en el Everest son notoriamente impredecibles y extremas. Los fuertes vientos, las bajas temperaturas y las repentinas tormentas de nieve pueden convertirse en obstáculos mortales. La cascada de hielo del Khumbu, una de las secciones más peligrosas de la ruta del Sur, es un laberinto de bloques de hielo inestables que puede cambiar sin previo aviso, presentando un riesgo constante de avalanchas y caídas mortales. Además, la «zona de la muerte» del Everest, situada por encima de los 8.000 metros, es una región donde el cuerpo humano ya no puede aclimatarse adecuadamente, haciendo que cada minuto sea una lucha contra la hipoxia y el agotamiento.
Los peligros del Everest no se limitan solo a los desafíos naturales. La montaña ha sido testigo de numerosas tragedias a lo largo de los años, con una tasa de mortalidad que subraya la severidad de estos desafíos. La muerte en el Everest puede ocurrir por una variedad de razones, que incluyen caídas, avalanchas, fatiga, enfermedad o errores de juicio. Estas tragedias son un recordatorio sombrío de que, a pesar de los avances en tecnología y conocimiento, el Everest sigue siendo una de las pruebas más difíciles y peligrosas para los escaladores de montaña.
Enfrentar los desafíos del Everest requiere no solo habilidad técnica y resistencia física, sino también una profunda comprensión de los límites personales y un respeto absoluto por la montaña y sus peligros inherentes. Cada escalador debe estar preparado para tomar decisiones críticas que pueden significar la diferencia entre el éxito y la supervivencia, o la derrota y la fatalidad. La escalada del Everest, por lo tanto, es mucho más que un logro deportivo; es un encuentro con los elementos más extremos de la naturaleza y una prueba de fortaleza humana en el sentido más puro.
Impacto Ambiental y Conservación en el Everest
A pesar de los peligros que supone afrontar este desafío extremo, el monte Everest atrae cada año a cientos de escaladores dispuestos a enfrentar sus desafíos, convirtiendo la escalada de esta montaña en un próspero negocio para Nepal.
El problema es que la majestuosa presencia del Monte Everest provoca una gran atracción de alpinistas de todo el mundo que plantea serios desafíos ambientales. La creciente popularidad del Everest ha llevado a un preocupante aumento continuo en la cantidad de expediciones anuales a lo largo de las últimas décadas, lo que a su vez ha generado preocupaciones significativas sobre el impacto ambiental en esta región única. Uno de los problemas más evidentes es la acumulación de basura en la montaña, que incluye equipos abandonados, botellas de oxígeno vacías y otros desechos dejados por los escaladores. Esta contaminación no solo daña el paisaje natural, sino que también representa una amenaza para la frágil ecología del Himalaya.
El cambio climático es otra preocupación crítica en el Everest. El calentamiento global está afectando las condiciones de hielo y nieve de la montaña, con glaciares que se están derritiendo a un ritmo alarmante. Este deshielo acelerado no solo altera los paisajes de la región, sino que también incrementa el riesgo de avalanchas y deslizamientos de tierra, poniendo en peligro la vida de los alpinistas y habitantes locales. Además, el cambio en los patrones climáticos está haciendo que las temporadas de escalada sean más impredecibles, aumentando así los desafíos para quienes intentan alcanzar la cima.
Frente a estos desafíos, se han realizado esfuerzos concertados para mejorar la sostenibilidad y conservación del Everest. Las campañas de limpieza y concienciación han sido fundamentales en la reducción de la huella de los escaladores en la montaña. Organizaciones locales e internacionales, junto con el gobierno de Nepal y la comunidad de escaladores, están trabajando para promover prácticas más sostenibles, como la gestión de residuos y la minimización del impacto ambiental de las expediciones. Estas iniciativas son vitales para preservar la belleza y la integridad del Everest para las generaciones futuras.
El Everest, como símbolo de desafío extremo y belleza natural, enfrenta una lucha constante entre la admiración que inspira y la responsabilidad que demanda. La conservación de este entorno único es una tarea colectiva que requiere un compromiso continuo tanto de la comunidad alpinista como de la sociedad en general. A medida que nos esforzamos por alcanzar las alturas de esta montaña emblemática, también debemos esforzarnos por proteger y preservar su medio ambiente, asegurando que el techo del mundo permanezca prístino y respetado por muchos años más.
Cultura y Simbolismo del Everest
El Monte Everest, que se eleva majestuosamente en la frontera entre Nepal y la República Popular China, es mucho más que una simple montaña; es un ícono cultural y un símbolo de aspiración humana. Para los pueblos de Nepal y del Tíbet, el Everest, conocido como Sagarmatha y Chomolungma respectivamente, es un sitio sagrado, envuelto en mitos y reverencia espiritual. Esta veneración refleja la importancia cultural y espiritual que la montaña tiene en estas regiones, donde a menudo se considera como el hogar de deidades y un lugar de significado místico.
En la cultura popular global, el Everest ha llegado a simbolizar el pináculo del logro humano y la conquista de lo aparentemente imposible. La historia de los primeros ascensos, especialmente el de Sir Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay, ha sido inmortalizada en libros, películas y documentales, inspirando a generaciones de exploradores y aventureros. El Everest se ha convertido en un símbolo de superación personal, donde el acto de alcanzar su cima se ve como una metáfora de alcanzar los sueños más audaces de uno.
Sin embargo, esta popularidad también ha traído consigo desafíos. La creciente afluencia de alpinistas cada año ha llevado a cuestionamientos sobre la comercialización de la montaña y el impacto que esto tiene tanto en el medio ambiente como en las comunidades locales. Las autoridades de Nepal y China, conscientes de estas preocupaciones, han implementado diversas medidas para preservar la integridad del Everest, equilibrando la necesidad de proteger la montaña con el deseo de permitir que los escaladores persigan sus sueños.
El Everest continúa capturando la imaginación del mundo no solo como un desafío físico, sino también como un faro de inspiración y maravilla. Su presencia imponente nos recuerda la majestuosidad de la naturaleza y la capacidad humana de superar los límites. En el corazón de las culturas del Himalaya y más allá, el Everest permanece como un testigo silencioso de las aspiraciones, conquistas y, a veces, tragedias de aquellos que buscan alcanzar las estrellas desde la cumbre más alta de nuestro planeta.
15 Curiosidades más del Everest
- Altura Dinámica: La altura del Everest está aumentando aproximadamente 4 mm al año debido al movimiento tectónico.
- Zona de la Muerte: Por encima de los 8,000 metros, el Everest tiene una zona conocida como la «Zona de la Muerte» debido a su aire extremadamente delgado y falto de oxígeno.
- Límites Políticos: La cumbre del Everest marca la frontera entre Nepal y el Tíbet (China).
- Montañas Hermanas: El Everest está unido por una arista conocida como el collado Sur al Lhotse, una cumbre que también pertenece al selecto club de los 14 ochomiles.
- Depósito de Basura: El Everest ha sido apodado el «depósito de basura más alto del mundo» debido a la acumulación de desechos dejados por los escaladores.
- Flora y Fauna: A pesar de su clima extremo, el Everest alberga varias especies de plantas y animales, incluidos algunos tipos de pájaros y osos.
- Cuerpos en la Montaña: Se estima que más de 200 cuerpos de escaladores fallecidos permanecen en el Everest. Alguno se utilizan como marcadores.
- Turismo Masivo: A pesar de los riesgos, más de 4,000 personas han escalado el Everest, y el número sigue creciendo cada año.
- Récord de Edad: La persona de más edad en alcanzar la cima tenía 80 años.
- Temporada de Escalada: La mayoría de las ascensiones al Everest se realizan durante abril y mayo, cuando las condiciones meteorológicas son más favorables.
- Internet en la Cima: En 2010, se estableció un punto de acceso a Internet cerca de la cima, haciendo posible enviar tweets desde la cumbre del Everest.
- Banderas de Oración: Es común ver banderas de oración tibetanas en la cumbre, colocadas por los escaladores como un símbolo de paz, fuerza, sabiduría y compasión.
- Aeropuerto Extremo Cercano: El Aeropuerto de Lukla es el más cercano al Everest, pero debes saber que es conocido como uno de los aeropuertos más peligrosos del mundo debido a su pista corta y ubicación en un terreno tan extremo y montañoso.
- Primera Ascensión Invernal: El Everest fue ascendido por primera vez en invierno por una expedición polaco-nepalesa en diciembre de 1980, una hazaña que resalta las extremas condiciones climáticas de la montaña.
- Seguro de Escalada: Nepal introdujo una regulación que exige a los escaladores obtener un seguro de al menos $15,000 USD para cubrir los costos de rescate y evacuación en caso de emergencias en el Everest.
Información Adicional y Recursos sobre el Everest
El Monte Everest, más allá de ser un desafío para los alpinistas, es también un objeto de estudio científico y un tema de interés periodístico y documental. Diversas fuentes de información, como la National Geographic Society, han jugado un papel crucial en la divulgación de conocimientos y experiencias relacionadas con esta impresionante montaña. A través de sus documentales, artículos y fotografías, han llevado la majestuosidad del Everest a audiencias de todo el mundo, ilustrando tanto sus maravillas naturales como los desafíos que enfrentan aquellos que intentan conquistarla.
Además, la base de datos del Himalaya ofrece una rica fuente de información científica y geográfica. Esta recopilación incluye detalles sobre las distintas expediciones, estudios geológicos y climáticos, y estadísticas sobre los ascensos y las rutas utilizadas. Esta información es invaluable para investigadores, historiadores y entusiastas del alpinismo, proporcionando una comprensión más profunda de la dinámica de la región y de la montaña misma.
El Everest también ha sido objeto de numerosos estudios relacionados con el cambio climático. La comunidad científica ha utilizado la montaña como un laboratorio natural para estudiar los efectos del calentamiento global en los glaciares y los ecosistemas de alta montaña. Estos estudios son fundamentales para comprender los cambios ambientales en curso y para desarrollar estrategias para mitigar sus impactos.
Para los aspirantes a alpinistas y para aquellos interesados en la historia y la cultura del Everest, hay una gran cantidad de libros y relatos personales. Obras como «Into Thin Air» de Jon Krakauer y «The Climb» de Anatoli Boukreev ofrecen narrativas cautivadoras de las expediciones al Everest, proporcionando una visión íntima de las experiencias personales y los desafíos enfrentados durante estos peligrosos ascensos.
El Monte Everest, con su imponente altura y su mística, continúa inspirando a innumerables personas alrededor del mundo. Ya sea a través de la literatura, el cine, la fotografía o la investigación científica, la montaña más alta del mundo sigue siendo un símbolo de exploración, desafío y descubrimiento. La abundancia de recursos disponibles permite a las personas de todas partes aprender sobre esta maravilla natural, sus historias y los heroicos esfuerzos de aquellos que han dejado su marca en sus empinadas laderas.
El monte Everest no es solo una maravilla natural, es un emblema de la tenacidad y el valor humanos. Sus empinadas pendientes y su aire enrarecido han sido testigos de innumerables historias de triunfo y tragedia. Al enfrentarse a este titán de la naturaleza, el ser humano se encuentra en una búsqueda constante de superación y conocimiento.









